miércoles, 15 de diciembre de 2010

ÁFRICA: ALERTA!!!El tráfico de niños en África para las plantaciones de cacao

Compañerxs!!Lean atentamente..- y veamos que acciones podriamos desplegar!!

Un documental de un videasta danés revela los pormenores de un negocio que se desarrolla en varios países africanos con menores que trabajan en condiciones de esclavitud.
Diego Pietrafesa, Para Diario Tiempo Argentino. 13/12/2010

El bombón de chocolate más caro del mundo, de una aristocrática marca francesa, Theodorus Cornelius, vale unos 350 euros. En Mali o Burkina Faso, por unos 230 euros puede comprarse un chico para que trabaje en las plantaciones de cacao en Costa de Marfil, de donde proviene el 40% de las 3,7 millones de toneladas de oro marrón que se producen anualmente en todo el planeta.
El tráfico de niños en esa parte de África se desarrolla de manera constante y silenciosa, mano de obra a bajo costo para obtener ganancias fabulosas. Al sur de Mali, en la frontera con Costa de Marfil, destartalados micros color amarillo desandan caminos de tierra, bajo un sol que apuñala. Sin demasiado esfuerzo, cualquiera puede ver entre diez y quince niños que viajan solos. ¿Adónde van?
Marian tiene 12 años. La subieron al colectivo en Segou, con una oferta irresistible: “Vas a ganar mucho dinero”, le prometieron. No le dijeron a cambio de qué, ni en dónde sería, pero ella igual recorrió 500 kilómetros hasta la imaginaria línea que divide ambos países. Allí cambió de micro, junto con sus compañeros de odisea. Peor suerte tuvieron otros pequeños, según narra Diamoutene Bakaray, anciano de una de las tribus del lugar. Cuenta que, a veces, los traficantes van al mercado en motos, y se llevan a los niños sin siquiera avisarles a sus padres.
Todo se mueve al compás de la dictadura de la oferta y la demanda. Ansiosos, campesinos de Khorogo, ya en Costa de Marfil, esperan la llegada de los niños esclavos como, acaso, 200 años antes, en América, comerciantes se restregaban las manos al arribo de los barcos que provenían del continente negro.
Desde lejos, las plantaciones de cacao parecen paisajes ya conocidos, retratados en viejos capítulos de Tarzán o Daktari. De cerca, el panorama es menos agradable: ahí están, chicos que recogen las semillas y que, después, cargan bolsas de 20 kilos cada una, en jornadas de 12 horas diarias. Se mueven como sombras en la espesura verde, como si fueran fantasmas. Son el último engranaje de una maquinaria perfecta, inadvertida para las autoridades locales y para la industria.
Miki Mistrati, director de cine danés, sí oyó hablar de esta situación, y decidió hacer un documental con título explícito: El lado oscuro del chocolate. Exhibido en Europa, el material desnuda las miserias en torno al primer tramo de la ruta del cacao. En diálogo con Tiempo Argentino, Mistrati cuenta que recorrió 17 plantaciones en Costa de Marfil, y en todas retrató a niños trabajando: “Fue terriblemente sencillo. Es impactante comprobar la trata de personas y la explotación infantil. Vi, incluso, chicos de ocho años, esclavizados en la selva. ¿Saben qué me causó más impresión? Que esos chicos no tenían miedo en su mirada, tenían los ojos apagados, como resignados a su suerte.”
El film da cuenta de los argumentos que usaron las partes involucradas para desligarse del tema. Tohe Adam Malick es funcionario del Ministerio de Trabajo de Costa de Marfil. Interrogado por Mistrati, dio una respuesta insólita: “No nos consta que trabajen chicos en nuestras plantaciones. De hecho, nuestras leyes lo impiden. Esos niños que usted pudo ver acaso vinieron con las muchas familias que visitan el país haciendo turismo.”
Más directo fue el mensaje del dueño de la empresa SAF-Cacao al escuchar las acusaciones que se formulan a los dueños de los campos: “¿Se imagina la catástrofe global que se produciría si la gente dejara de comprar nuestro cacao al saber del tráfico de niños? No jueguen con esas palabras, porque nos arruinan.”
Miki Mistrati, desde Dinamarca, ya sabe lo que puede pasar si la gente se entera de los secretos del chocolate. Tras difundirse el documental, industriales daneses firmaron un código de conducta para la actividad, merced a la presión que los consumidores hicieron al gobierno del país. Las empresas involucradas en la situación que se denuncia (Nestlé, Kraft Foods, ADM, Ferrero y Mars) eligieron una defensa conjunta, a través de un vocero. Aseguran que ellos no tienen responsabilidades sobre las plantaciones, pues sólo adquieren el cacao a cooperativas. Manifestaron su enérgica decisión para combatir el problema, y Nestlé, incluso, exhibió un plan para la formación de agricultores y la remodelación de la cadena de cooperativas, con una inversión de 82 millones de euros en los próximos diez años. Una década antes, ya se habían formulado promesas similares.
En 2001 las grandes compañías habían firmado un protocolo para que en 2008 las condiciones de trabajo en las plantaciones de cacao en África fueran mejoradas. No hubo avances, el tiempo pasó y el tráfico de niños y la explotación infantil siguieron gozando de buena salud. No debiera ser una novedad para los responsables del negocio, pero miles de chicos son mercancía en pleno siglo XXI. Chocolate por la noticia. <

http://tiempo.elargentino.com/notas/trafico-de-ninos-africa-para-las-plantaciones-de-cacao